Oscar Matute (EH Bildu): “Pedimos volver a ser fuertes para que no sueñen con cerrar la crisis a base de represión”

Aprovechando su participación en la reunión de EH Bildu Leioa del pasado jueves, leihoa.info entrevistó al diputado y cabeza de lista por Bizkaia de la formación soberanista de izquierdas en las próximas elecciones al Congreso y al Senado del próximo 10 de noviembre, Oscar Matute.

Joven pero de larga trayectoria política, Matute fue parlamentario en Gasteiz en representación de Ezker Batua, formación que abandonó para crear Alternatiba y EH Bildu en el 2011. También ha formado parte del Parlamento de Gasteiz en representación de EH Bildu hasta que fue elegido diputado en el Congreso de Madrid, donde ejerce desde junio de 2016.

leihoa.info: Desde 2016 ha llovido bastante. Haznos una pequeña valoración de vuestro trabajo en Madrid. 

Oscar Matute: Se podría decir que han llovido chuzos de punta viendo cómo está el patio. Nuestro trabajo en Madrid ha ido a refrendar una idea básica. En 2016 teníamos necesidad de explicar qué pintaba EH Bildu en Madrid y de dar sentido al trabajo que debíamos desarrollar. Decíamos que íbamos a Madrid a defender los intereses de los vascos y las vascas, para denunciar todos los derechos y recortes que hiciera el Estado español contra vascos y cualquier otro ciudadano español por solidaridad y que también íbamos a demostrar con nuestra acción política que EH Bildu era un proyecto, más allá de los clichés que se manejan en el Estado, llamado a ser mayoritario en Euskal Herria y el hegemónico de la izquierda vasca. Hay que recordar que en 2016 todavía un cierto “encantamiento” con Podemos que el tiempo ha ido rebajando, pero que en aquel momento hacía más difícil la virtualidad de recoger apoyos en EH Bildu y no en otros. Nuestro trabajo ha ido en esa línea, y estoy satisfecho del trabajo que tanto Marian Beitialarrangoitia como yo mismo hemos podido realizar. También he sido compañero de Jon Iñarritu y Mertxe Aizpurua, pero apenas hemos tenido tiempo en esta minilegislatura de abril hasta ahora para desarrollar ninguna línea de trabajo, porque no ha habido Plenos. En la anterior legislatura hemos desarrollado posiciones muy interesantes tanto en defensa del derecho a decidir de nuestro pueblo, en defensa de los derechos de los presos o la denuncia de violaciones de derechos humanos por parte del Estado, etc. A mí me ha tocado atender todo lo que tiene que ver con lo social. Me siento contento del trabajo realizado en apoyo a los estibadores, los pensionistas, a las mujeres feministas, y también de haberles dicho a la cara a un montón de corruptos del PP lo que mucha gente les hubiera querido decir.

l.i.: ¿Cómo ve Oscar Matute el momento político actual?

O. M.: Creo que el Estado español vive atravesado por una crisis importante. No solo el Estado español, son todas las democracias occidentales, y tiene que ver con una crisis de representatividad o legitimidad y con la dificultad de ofrecer horizontes de estabilidad a sus propios pueblos. Eso que pasa en el Estado español se ve con mucha claridad en algo más tangible como son las elecciones, quién gana y quién pierde, quién obtiene más votos o quién menos. El Estado ha finiquitado ya la época de las mayorías absolutas y vive convulsiones internas que dan lugar a nuevas expresiones políticas, algunas más inofensivas que otras y, por desgracia, también a la irrupción de la extrema derecha como actor político, probablemente porque la sociedad española ha roto ya ese falso mito de que era mayoritariamente de izquierdas y se ha ido escorando, como la mayoría de las sociedades europeas hacia posiciones más de derecha y más temerosas, ante un futuro incierto, del diferente, por aquello de que te quiten lo que tienes, sea poco o mucho. Ésa es también una realidad complicada para un pueblo como el nuestro, que aspira a tener su propio marco nacional y poder construir sus propias leyes, y que éstas sean más justas y más igualitarias que las que el Estado nos depara a través de sus políticas. Pero es también una oportunidad , porque ante un Estado frágil, tambaleante, que no es capaz de ofrecer ni consolidar estabilidad, nuestra ventana de oportunidad es demostrar a la gente en Euskal Herria que EH Bildu puede ser una fuerza política al servicio de sus necesidades y capaz, por honestidad radical, de construir un proyecto político para este país. Creo que ahí es donde tenemos que volcar todos nuestros esfuerzos, porque no creo que ahora estemos más lejos que hace tres o cinco años de poder construir una nación libre y soberana.

l.i.: Dínos tres razones por las que, a tu juicio, la gente tiene que ir a votar EH Bildu.

O.M.: La primera de las razones la hago apelando a algo que los vascos y las vascas tenemos a mucho orgullo: es que somos gente de palabra. EH Bildu dio la palabra al pueblo vasco diciendo que si de nosotros y nosotras dependía la extrema derecha jamás gobernaría en el Estado español y de esa manera aliviaríamos la vida no solo de la población vasca sino la de cualquiera que les tenga que soportar o sufrir. Cumplimos nuestra parte, dejamos a la derecha española en cero en la Comunidad Autónoma Vasca y en dos en Nafarroa. Otros no cumplieron su parte y por eso estamos donde estamos, pero creemos que es justo, en un mundo como este, premiar y reconocer a quienes cumplen la palabra.

La segunda razón, porque EH Bildu tiene una agenda social de cambio que no representa ninguna otra formación política. Hay otras formaciones que tienen agenda de cambio, pero no son agendas sociales de cambio vascas, y, a veces, lo que para Euskal Herria es necesario, pasa a ser secundario o estar por debajo en la cola de prioridades en función de intereses electorales o de masas de votantes respecto a otros lugares. Y hay otros partidos que teniendo como foco solo a Euskal Herria igual que nosotros tienen una agenda vasca con unas prioridades diferentes. El PNV, probablemente, cree que conseguir kilómetros de TAV es lo que nos lleve a la modernidad, y nosotros creemos que las pensiones dignas y la igualdad efectiva y real entre mujeres y hombres y que nuestros jóvenes no tengan que ir a buscar fuera lo que aquí no somos capaces de ofrecerles es lo que ofrece un futuro digno y, sobre todo, construir una sociedad justa, libre y vidas dignas de ser vividas.

El tercer elemento es porque creo que en este movimiento de convulsión que estamos viendo en el Estado español si hay un sector político que molesta al Estado porque le pone frente al espejo y porque le muestra como un Estado incapaz de abordar democráticamente sus problemas ése es el soberanismo y el independentismo de izquierdas. Y por eso le pedimos a la gente que el soberanismo y el independentismo de izquierdas vuelva a ser la llave, vuelva a ser fuerte en Madrid para que no sueñen ni se ilusionen con cerrar la crisis territorial a base de represión, para que Euskal Herria siga existiendo y pueda llegar a decidir, para que Catalunya siga existiendo y pueda llegar a decidir.


l.i.: ¿Qué diferencia a Oscar Matute de Aitor Esteban (EAJ/PNV)?

O. M.: Yo le respeto, pero creo que sus prioridades y las mías no son exactamente las mismas. No pongo en duda su amor por este país, pero la idea de país que yo manejo se parece mucho a la idea de los contornos de un país dibujado en los 8 de marzo y en todos los días que las mujeres toman las calles de Euskal Herria para reivindicar una sociedad de mujeres y hombres iguales; se parece mucho a la imagen que yo veo en las manifestaciones del metal de Bizkaia cuando veo a obreros defendiendo condiciones laborales dignas; se parece mucho a los jóvenes que han salido en defensa de Catalunya y que salen para defender una educación vasca pública y de calidad. Yo quiero una Euskal Herria que merezca la pena ser vivida y que esté construída desde abajo y desde la izquierda.

l.i. Y entonces, ¿qué diferencia a Oscar Matute de Roberto Uriarte (Elkarrekin Podemos)?

O. M.: Creo que Podemos sigue ofreciendo como solución una receta que el Estado español mayoritariamente no quiere que se le dispense. El Estado español, en su mayoría, no quiere un proyecto de ruptura y no quiere una profundización democrática -y lo digo con pena-. Y creo, además, que las posiciones de Podemos muchas veces vienen condicionadas por los lugares de los que se nutre fundamentalmente de votos, y eso hace que, a veces, no aparezcamos en la agenda. Siempre recordaré, y lo digo con pena, cómo Pablo Iglesias, en las negociaciones para la conformación del Gobierno entre junio y julio llegó a plantear que si el 155 era un problema o que si el derecho de autodeterminación lo era, o si la posición de Podemos con respecto al derecho a decidir de Catalunya era un problema, y ése era el obstáculo para que el Partido Socialista le aceptara en el Gobierno, eso dejaba de ser un problema porque para él era mas importante estar en el Gobierno. Eso me diferencia de Roberto Uriarte.

Sareetara

Utzi erantzuna

Zure e-posta helbidea ez da argitaratuko. Beharrezko eremuak * markatuta daude