Dos años de movilización ininterrumpida por unas pensiones públicas dignas

Movimiento de Pensionistas de Bizkaia

Fotografía: Ecuador Etxea

Nadie hubiera podido pensar que la pelea que iniciamos el 15 de enero de 2018 la íbamos a mantener con ilusión y fuerza dos años después. 103 lunes de concentraciones y otras iniciativas. 103 manifestaciones provinciales en las cuatro capitales de Hego Euskal Herria. Y otras muchas más en diversos pueblos y comarcas.

Quienes querían vernos cansados, frustrados y desanimados, con presiones y mentiras no lo han conseguido. Es cierto que nuestro esfuerzo y tesón no ha conseguido más que unas pequeñas y limitadas mejoras en nuestras pensiones en los años 2018 y 2019. Pero no han podido evitar que nuestras demandas sigan ocupando un lugar importante en las agendas de los partidos políticos y de los gobiernos y parlamentos de Madrid, Gasteiz e Iruñea.

Acaba de constituirse un nuevo gobierno de coalición entre el PSOE y Unidas Podemos, encabezado por Pedro Sánchez, y no podemos dejar de alegrarnos de que no gobierne la derecha con la extrema derecha. En el Acuerdo Programático de las dos formaciones que van a componer el nuevo gobierno y en los discursos durante el proceso de investidura en el Parlamento de Madrid, se recogen ciertas promesas en torno a las pensiones, el SMI, la derogación de la reforma laboral, etc., pero otros aspectos, o se mantienen tal cual, o son ambiguos y les falta concreción.

Promesas que no precisan la subida de las pensiones contributivas muy bajas y de las no contributivas, lo que nos hace sospechar que incluso las contributivas queden en buena parte como están, tremendamente alejadas de los 1.080 euros, pensión mínima para poder vivir con un mínimo de dignidad.

Del mismo modo, la promesa de un SMI de 1.200 euros, con una subida gradual sin definir, queda condicionada a lo largo de toda la legislatura y subordinado a las recomendaciones del Pacto de Toledo y al acuerdo de la Mesa de Diálogo Social entre empresarios y sindicatos, con las malas experiencias que tenemos de esos acuerdos.

También llama la atención la no derogación de la reforma de pensiones del Gobierno de Zapatero del año 2011, que contó con el apoyo de CCOO y UGT. Reforma que trajo consigo el aumento gradual de la edad de jubilación hasta los 67 años en el 2027 y del paso también gradual del cálculo del salario regulador de las pensiones por jubilación de 15 a 25 años.

Ya no caben coartadas ni excusas de que estando en funciones no se podían tomar medidas sobre las pensiones, las condiciones laborales y derechos sociales. Al nuevo gobierno le toca sin más dilación aplicar lo que ha prometido, concretar lo que ha dejado en la ambigüedad y abordar de frente la respuesta al conjunto de las necesidades de las y los pensionistas.

Entramos en el tercer año de movilizaciones. No vamos a parar. Seguiremos con las concentraciones de los lunes y otras iniciativas. Y el 30 de enero, junto a sindicatos, colectivos de mujeres, jóvenes estudiantes o en precario… el movimiento de pensionistas vasco vamos a colaborar y apoyar con todas nuestras fuerzas la huelga y la movilización general de ese día.

Que nos oigan y respondan de forma inmediata a las necesidades de los y las pensionistas los Gobiernos y Parlamentos de Madrid, Gasteiz e Iruña. En el día de hoy, recordando y festejando el 15 de enero, tomaremos juntos y juntas algún café, caldo, vino o incluso algún pintxo, para reponer fuerzas y continuar en la protesta.

¡Gobierne quien gobierne, las pensiones se defienden!
Pentsionistak aurrera!

A las redes

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *