El pueblo que nos une

EH Bildu, EH Bai I Declaración de Aberri Eguna

La izquierda en general, y los soberanistas en particular, venimos manifestando desde hace tiempo, reiteradamente, que en la actual coyuntura histórica las respuestas no pueden ser las mismas de siempre porque las preguntas han cambiado. Por eso hoy, en el Aberri Eguna de 2020, EH Bildu y EH Bai queremos plantear de forma pública y sincera algunas preguntas que deberían interpelarnos a todos: ¿Qué es ser abertzale en este tiempo histórico? ¿Qué es ser soberanista, independentista o de izquierdas? ¿Qué le pide la sociedad vasca a un colectivo de militantes políticos que siempre pone al pueblo por encima de sus intereses particulares? ¿En qué consiste hoy sacrificarse en pro de nuestra comunidad, de quienes viven y trabajan en Euskal Herria?

Para abrir este ciclo político las y los independentistas de izquierdas también tenemos que dar respuesta a otra pregunta fundamental: ¿cómo podríamos ser más eficaces, dentro del proceso de liberación nacional y social, para construir un Estado Vasco y una República Vasca de iguales?

Todas estas preguntas no se pueden plantear ni responder en este Aberri Eguna sin tener en cuenta la crisis humanitaria provocada por el coronavirus. Este año celebramos el día de la patria vasca en una situación de confinamiento general, con nuestros mayores en grave peligro y nuestra juventud encerrada en casa. Hoy que tenemos que vivir el Aberri Eguna con nuestros presos alejados y aislados les queremos enviar a ellos y a sus familiares un saludo afectuoso y todo nuestro cariño y apoyo.

Celebramos el Aberri Eguna con buena parte de nuestra industria cerrada, con el sistema educativo adaptándose a Internet, con miles de trabajadores y agricultores trabajando, aun a riesgo de enfermar, para abastecer de bienes básicos y alimentos al mercado, con decenas de miles de autónomos, comerciantes y hosteleros que tienen cerrados sus negocios y miran a su futuro económico con inmenso temor. Pero, sobre todo, hemos llegado aquí con un sistema vasco de salud que lucha sin desmayo contra la pandemia, con todas y todos sus profesionales dándolo todo en hospitales que están al borde del colapso, si no están ya superados.

En el Aberri Eguna no podemos obviar esas circunstancias. Ningún referente de la lucha de la nación vasca pudo imaginar nunca una realidad como la que vivimos hoy.

En adelante nada será igual. Debemos aprovechar este drama que está golpeando con tanta crudeza a nuestra nación y a todo el mundo, primero, para aprender y, luego, para construir una Euskal Herria mejor, un mundo mejor, basado en la justicia social y la solidaridad, empezando por una Europa de los Derechos Humanos y de los Pueblos. Ese tiene que ser nuestro primer compromiso militante en este momento.Tenemos que aprender de nosotras y nosotros mismos, entender mejor los retos a los que se enfrentan nuestro pueblo, las generaciones futuras y toda la humanidad. El coronavirus ha desnudado todas las graves carencias del sistema neoliberal y de la globalización capitalista y, entre otras cosas, estamos aprendiendo de nuevo que el individualismo no sirve ante un virus que no sabe de fronteras.

Esta crisis también ha puesto de manifiesto los límites de nuestro autogobierno. En la Comunidad Autónoma Vasca, en Nafarroa Garaia, en Lapurdi, en Nafarroa Beherea, en Zuberoa nuestras instituciones poco pueden hacer ante los decretos de los Estados español y francés. También en esta dramática situación los poderes estatales utilizan todos los medios para recentralizar la administración y para hacer campañas militaristas e incluso, en el caso español, hasta monárquica. Ha quedado en evidencia que nuestros representantes institucionales no tienen modo de intervenir en muchas decisiones importantes que afectan a la vida de nuestra ciudadanía. Es una preocupación de la que debemos ser conscientes y manifestar en este Aberri Eguna.

Nuestra reflexión, no obstante, debe ir más allá. El debate no es qué plan tienen los Estados para nosotros, porque sus planes siempre nos tomarán como meros subordinados. El debate nacional y estratégico que debemos desarrollar es distinto, más profundo: ¿Qué vamos a hacer a partir de ahora como pueblo? ¿Cómo vamos a diseñar y construir entre todas y todos la Euskal Herria soberana, justa, democrática, solidaria y paritaria que reivindica una amplia mayoría? El debate que debemos desarrollar es, por tanto, nacional, popular, incluyente, democrático y sin límites. El debate fundamental es cómo vamos a construir la nación vasca desde valores alternativos a los que nos llevan al desastre ecológico y las desigualdades sociales. El debate fundamental es sobre qué valores y principios queremos construir en nuestro país la sociedad, la vida de todas y todos.

Asimismo, en este día tan especial para nuestro país, EH Bildu y EH Bai queremos hacer un llamamiento a la ciudadanía vasca para que se sume al duelo de los cientos de familias que han perdido a sus allegados en esta crisis y que ni siquiera han tenido la oportunidad de despedirse como hubiesen deseado.

También queremos homenajear a todas las personas que estos días están trabajando con total intensidad, a menudo con escasos recursos y hasta arriesgando su propia salud, para evitar que mueran más personas. Nuestro sistema público de salud es un bien a reconocer y reivindicar y sus profesionales, además de mostrar humanidad, están actuando de forma ejemplar en esta crisis, algo que las próximas generaciones, sin duda, recordarán.

Con su ejemplo en la mente, ser abertzale en este momento histórico es comprometerse con el bienestar de las personas de este país, con sus derechos y con la libertad de nuestra nación, vivir bajo esa ética, con entrega absoluta en todos los ámbitos, llevando adelante el compromiso con lo comunitario.

La sociedad vasca exige a la política honestidad, confianza, inteligencia y acuerdos coherentes. Requiere visión a largo plazo y liderazgos compartidos.

EH Bildu y EH Bai queremos mostrar nuestra voluntad de aportar todo lo que sea necesario en este difícil momento, con honestidad y lealtad a nuestro pueblo.

Tenemos plena confianza en las capacidades de nuestro pueblo, que ha demostrado una y otra vez que tiene capacidad de aguantar y de reinventarse. Sólo poniendo en el centro a las personas y sus necesidades conseguiremos crear una política que nos lleve a una República Vasca de iguales. Aprendiendo de los errores y corrigiéndolos, con la honestidad y la verdad por delante.

Es el tiempo de la responsabilidad compartida entre todas las fuerzas sociales, económicas y culturales que creen en Euskal Herria y en su soberanía, en su derecho a decidir su futuro y en la defensa del bienestar. Necesitamos construir nuestro viejo pueblo sobre la base de la igualdad social, el feminismo, la solidaridad y la soberanía; con las viejas recetas del neoliberalismo no es posible crear una República Vasca de iguales.

Sin duda, Euskal Herria va a hacer frente a esta situación de excepción, igual que lo ha hecho otras tantas veces a lo largo de la historia. Ahora tenemos que sacar las conclusiones precisas para que, como hasta ahora, la solidaridad se imponga al egoísmo, el ecologismo al capitalismo salvaje, la igualdad social a la discriminación de clase.

En Euskal Herria, a 12 de abril de 2020

Video de Arnaldo Otegi en el Aberri Eguna

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