Criticas a Urkullu y a la desatención de la salud y las pensiones de las mujeres

Un lunes distinto, lluvioso, ha acogido la concentración de los hombres y mujeres pensionistas de Leioa. Esta vez, la habitual concentración alrededor del pirulí del Bulevar de la Travesía Iparragirre, ha sido bajo la Stoa, para protegerse de la lluvia. Aumentan de semana en semana el número de personas que se juntan para recordar sus reivindicaciones. Este lunes han sido 27 las agrupadas en torno a dos pancartas exigiendo unas pensiones públicas dignas y una pensión mínima de 1.080 euros en una y la unidad en defensa de las pensiones en la otra.

En la concentración se ha dado lectura al comunicado hecho público por el Movimiento de Pensionistas de la reunión del lehenadkari Urkullu con algunas agrupaciones de pensionistas que dejó fuera al Movimiento de Pensionistas de la Comunidad Autónoma Vasca, a pesar de ser éstos precisamente quienes le han demandado hata en tres ocasiones reunirse con ellos para plantearle sus reivindicaciones y propuestas e información sobre lo ocurrido en las residencias de personas mayores durante la pandemia de la Covid-19.

 

Críticas a Urkullu y al ayuntamiento bilbaíno

En Bilbao, por su parte, han sido cientos los y las pensionistas reunidas en la escalinata del Ayuntamiento de Bilbao, que pretende impedir estas concentraciones de los lunes al mediodía. La institución local les ha comunicado que ya no podrán hacer uso de las escalinatas del consistorio debido a que el uso de las escalinatas cuya titularidad es del Ayuntamiento de Bilbao, alegando motivos de lo más peregrinos: desde ser la vía de acceso para diversos eventos (bodas, celebraciones…), pasando porque hay una parada de transporte público y concluyendo en que pretende “evitar caídas” y evitar “situaciones de riesgo por avalanchas”.

A pesar de ello, el Movimiento de Pensionistas de Bizkaia ha manifestado su intención de seguir utilizando esas escalinatas, como lo llevan haciendo desde hace 2 años y medio, porque “esta es otra de tantas batallas que la vamos a ganar”.

Desde el MPB han expresado también que el Movimiento de Pensionistas se enteró por miembros de algunos medios de comunicación que el pasado jueves se iba a celebrar una reunión por la mañana “entre el Lehendakari Urkullu, la Consejera de Salud, la Consejera de Empleo y Asuntos Sociales y lo que el Gobierno Vasco dijo ser “una amplia representación de asociaciones de pensionistas”. La sorpresa fue comprobar que la “amplia representación de asociaciones de pensionistas” se limitaba a asociaciones que tienen ciertas relaciones con las instituciones.

Desde el MPB han manifestado que “el Lehendakari puede reunirse con cualquier asociación de pensionistas”, pero el movimiento de pensionistas le recuerda que llevan casi dos años y medio concentrándose todos los lunes (salvo el periodo de confinamiento) en las capitales vascas y en unos 70 pueblos de la Comunidad Autónoma Vasca, que ha impulsado manifestaciones multitudinarias tanto como pensionistas como con otros sectores sociales, y que ya en tres ocasiones se han dirigido a él para concertar una reunión, la última hace unas pocas semanas.

Los pensionistas demandan a Urkullu que muestre una actitud más abierta, plural y democrática, reuniéndose directamente con la representación del Movimiento de Pensionistas de la CAV. “La mejora de los servicios socio-sanitarios para todas las personas dependientes, empezando por las residencias y la atención domiciliaria, o el complemento a las pensiones mínimas hasta 1.080 €, ahora más fácil de asumir tras la aprobación del Ingreso Mínimo Vital y su gestión por la administración de la CAV, son cuestiones de urgencia que no se pueden dilatar indefinidamente”.

Desatención a la salud de las mujeres

En Bilbao también se ha denunciado que Osakidetza “desatiende la salud de las mujeres y ello a pesar de que, como se ha evidenciado estos últimos tres meses, somos nosotras quienes asumimos la mayor carga por la crisis sociosanitaria de la pandemia del covid-19”.

“En Bizkaia vivimos solas 44.225 mujeres mayores de 65 años, de ellas, 12.320 con más de 85 años. Buena parte con problemas de salud crónicos, muchos por la doble carga de trabajo de las mujeres, o el cuidado de otros familiares, necesitando ya algún tipo de ayuda para nosotras mismas. Con ingresos mínimos, y un copago farmacéutico que los Gobiernos Vasco y del Estado prometieron derogar pero, incumplen, una vez más”.

Criticaron también que la Atención Primaria de Osakidetza, que ya tenía graves problemas antes de la pandemia, “está atendiendo a las personas por teléfono, con diagnósticos erróneos, que derivan en graves cuando ya no hay remedio. Algunas solas en sus casas”. Han exigido una sanidad pública y de calidad, al alcance de todas las mujeres”, rechazando los recortes en salud y lel sostenimiento de la sanidad privada con dinero público.

Las mujeres pensionistas afirmaron que “hay dinero para obras no necesarias” y reclamaron la paralización del Tren de Alta Velocidad (TAV), pidiendo que se invierta “en las cuestiones cuestiones de urgencia como la sanidad, los servicios sociales, las pensiones y las personas sin ingresos”. Sostuvieron que el ahorro que supondrá la transferencia del Ingreso Mínimo Vital se utilice “para incrementar las pensiones más bajas hasta 1.080 euros, reduciendo la pobreza sobre todo en las más pobres, las mujeres”.

Foto de encabezaiento: Ecuador Etxea

Sareetara

Utzi erantzuna

Zure e-posta helbidea ez da argitaratuko. Beharrezko eremuak * markatuta daude