Aprobado el decreto de ahorro energético con los votos de EH Bildu y PNV

El Congreso español ha aprobad el decreto de ahorro energético. Lo ha hecho con el voto a favor de PNV y EH Bildu, que ha anunciado su apoyo durante el debate de la iniciativa en el hemiciclo, donde la portavoz soberanista, Mertxe Aizpurua, ha anunciado un acuerdo con el Ejecutivo español que revisará al alza el año que viene los objetivos establecidos en la Ley de Cambio Climático y Transición Energética.

Según ha indicado Aizpurua en su intervención ante el pleno, «la revisión permitirá aumentar la ambición de los objetivos establecidos en la ley, y acelerar la consecución de los mismos previendo las inversiones necesarias para ello».

«En segundo lugar, con el mismo objetivo de profundizar en las políticas de transición climática y energética, tenemos el compromiso de comenzar a estudiar y planificar junto a las Comunidades Autónomas a medio y largo plazo que, progresivamente e incluyendo a todos los sectores, transformen los modelos de producción y consumo hacia actuaciones que primen la reducción, la eficiencia y la transición hacia energías renovables, tanto en los métodos de producción y sectores productivos como en los hábitos de consumo social y público», ha añadido la diputada, que ha saludado que el decreto vaya a ser tramitado como proyecto de ley.

Esta idea no cuenta con el apoyo del PNV, que este miércoles advirtió de que las medidas energéticas que se contemplan en este decreto ley «tienen un carácter temporal o momentáneo y de nada serviría realizar modificaciones vía enmienda» puesto que entiende no podrían ser aplicadas cuando la ley entrara en vigor. Además, aseveró que abrir este texto a las sugerencias de los grupos parlamentarios «podría desembocar en un texto confuso».

No obstante, los jeltzales también han votado a favor, porque, en palabras de Idoia Sagastizabal, se trata de un texto «al que difícilmente se puede votar que ‘no’. Básicamente por el paquete de ayudas que contiene, no solo para los consumidores, sino también para aquellos sectores sumamente agraviados por el alza de los precios. Y también para cumplir los objetivos marcados por Europa respecto al ahorro energético, que implican una ampliación de obligaciones respecto a las temperaturas marcadas».

Esto se traduce en la aplicación de ciertos límites a la temperatura interior en edificios públicos, espacios comerciales y grandes almacenes, infraestructuras de transporte (aeropuertos y estaciones de tren y autobús), espacios culturales y hoteles. El aire acondicionado no podrá bajar de los 27 grados en verano y la calefacción no podrá superar los 19 grados en invierno, aunque se anuncian excepciones y cierta flexibilidad.

Un ahorro del 9,5%

Así lo ha recordado la ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez, al comienzo del debate, cuando ha señalado que, gracias a esta medida, se ha conseguido reducir un 9,5% el consumo energético en la última semana. Es además un 8,5% en comparación con la misma semana de 2021. «Es una muestra del compromiso de la ciudadanía con estas medidas de ahorro», ha apuntado antes de pedir que «piensen el sentido de su voto» a los partidos que ya habían dejado clara su intención de votar en contra, como son PP, Vox y Ciudadanos.

A estos se han sumado otras formaciones, como Coalición Canaria o Junts, que, por boca de Miriam Nogueras, ha denunciado la falta de transparencia, censurando que se haya incluido en el rescate de las autopistas radiales de Madrid en un decreto que tiene por objeto la puesta en marcha de medidas de ahorro energético. «A esto se le llama chantaje», ha manifestado.

En la misma línea, Joan Capdevilla, de ERC, ha criticado que «hayan mezclado churras con merinas». «Y algunas de estas medidas nos parecen correctas, otras no, y muchas nos parecen insuficientes», ha destacado antes de reconocer que «compartimos la necesidad de tomar medidas urgentes en el ámbito de la eficiencia energética».

Pese a las críticas, ERC ha votado a favor, y el propio Capdevilla ha anunciado la presentación de enmiendas, entre las que figura la petición de una moratoria en la aplicación de las medidas dirigidas a trabajadores autónomos y pymes hasta el 30 de noviembre, así como un la creación de un fondo estatal gestionado por las comunidades autónomas y destinado a financiar la aplicación de las medidas previstas.

Portazo de la derecha española

La derecha española ha votado ‘no’ en bloque. Desde el PP Cuca Gamarra ha cargado contra el Gobierno de coalición, y ha hablado de la necesidad de tomar medidas y de buscar «alternativas», sin detallar sus propuestas, más allá de instar a reconducir la relación con Argelia.

Más claros han sido los representantes de Ciudadanos, que ha vuelto defender la energía nuclear, y de Vox, que ha abogado por aumentar la vida de las plantas atómicas y explotar otros recursos fósiles. «La Ley de Cambio Climático nos prohíbe a nosotros mismos explotar los recursos que tenemos», ha manifestado, en clara alusión al gas. Isidro Martínez Oblanca, de Foro Asturias, ha ido más allá al defender el uso del carbón, una de las fuentes de energía más contaminantes.

«Foto de Colón de la energía»

En este sentido, Juantxo López de Uralde, de Unidas Podemos, ha alertado de una «especie de ‘foto de Colón’ de la energía, que busca prolongar la vida de las centrales nucleares, recuperar el fracking y volver a quemar carbón en centrales térmicas».

«Frente al rechazo del PP de las medidas, pidiendo la retirada del Plan de Ahorro, consideramos que estamos ante una oportunidad para ser más valientes y profundizar en un conjunto de reformas que son imprescindibles para hacer frente a la crisis derivada de la guerra de Putin en Ucrania y para afrontar la crisis climática, que se agrava de forma acelerada», ha subrayado.

César Joaquín Ramos, del PSOE, ha respondido a quienes piden mayor ambición, incidiendo en que el decreto se va a tramitar como proyecto de ley en el plazo de cuatro semanas para cerrar el plazo de enmiendas y se van a incluir modificaciones «para mejorarlo». Ha apostado, por ejemplo, porque las comunidades energéticas puedan ser abastecidas por plantas que estén a más de 500 metros.

Sareetara

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