El viernes Lamiako celebrará una nueva representación de la Maskarada

31 de mayo, último viernes del mes. Una cita ineludible en Lamiako: las calles del barrio darán cobijo a una nueva representación de la Maskarada, un evento popular y multitudinario que este año cumplirá 41 años.

El evento en que se vuelca el vecindario de Lamiako dará comienzo a las cinco y media de la tarde en una representación que ocupa las calles del barrio hasta casi la medianoche.

El primer acto comienza en el cruce entre las calles Langileria y Gaztelubide. La fanfarria, el cuerno, los gigantes y una cadeneta compuesta por la gente del barrio y encabezada por Maiatza recorrerá el barrio bailando al son de la música hasta la plaza de la estación de Metro de Lamiako, donde se encuentra la estatua de la Lamia. Allí, los miembros del grupo de baile Txikiak y los asistentes bailan invitando a unirse a la Maskarada.

A las seis de la tarde llega el turno de los personajes mitológicos, encabezados por Mari y Sugaar, quienes van recogiendo a los otros personajes para invitarles a la fiesta que se celebrará durante la noche. Mientras, Prudentzia aparece vagando y preguntando por su hijo.

El tercer y último acto, el akelarre, dará comienzo a las diez y media de la noche. Todos los personajes se interelacionan ayudando a crear un ambiente festivo. En este momento, la leyenda de Prudentzia cobra vida reencarnada en el singular canto de la lamia.

En la representación participarán cerca de 40 personas, pero es mayor la gente del barrio que colabora en la organización. “Esta tradición está viva gracias al esfuerzo y trabajo de todos y todas las lamiakoztarras que trabajan durante todo el año para que este día nada falle y volvamos a disfrutar de un espectáculo tan singular y con tanta tradición”, señala Arkaitz Correa, que junto a Arene Albizu se vienen encargando de coordinar todo lo necesario para llevar a buen puerto la representación. No dejan de recordar, por lo demás, que la Maskarada viene dando el inicio a las fiestas de Lamiako desde que se representó por primera vez en 1979, exceptuando los años en que, por diversos motivos, su representación no se llevó a cabo.

“Es un ejemplo perfecto de participación ciudadana porque la Maskarada se creó por el pueblo, para el pueblo, con el pueblo y.. todas las preposiciones posibles”, según Correa.

La Maskarada surge en 1978 por el interés de un grupo de jóvenes del lugar por dar a conocer el origen del nombre Lamiako. En un contexto de ebullición política y social, en plena transición postfranquista, jóvenes del barrio se empiezan a preguntar sobre la identidad de su barrio, un núcleo industrial habitado mayoritariamente por trabajadores de las empresas de este barrio de Leioa, municipio de escasa población y mayoritariamente rural hasta no hacía demasiado tiempo.

Basaron la representación en la leyenda de las lamias (datada en el siglo XVII) que dio nombre a esta zona de marismas y que el escritor Antonio Trueba dio a conocer en su libro El canto de la Lamia:

Prudentzia, una joven que vivía en el monte Berriz, tuvo la desgracia de que su marido Martín se cayó de un castaño y murió. Al cabo de dos meses, nació su hijo: Inaxio. Con sacrificio, le sacó adelante e intentó que siguiera la tradición de sus padres: trabajar la tierra. Pero cuando Inaxio tuvo edad de hacerse cargo de las heredades, las rechazó, vendió el caserío y se hizo a la mar, su gran ilusión. Prudentzia se quedó triste al pie del castaño donde yacía Martín, mirando al horizonte, hasta que desapareció la nave de su hijo. Una tarde, en el pináculo de Berriz, divisó una vela blanca que llegó a las junqueras de Ondiz y pensó que Inaxio regresaba. Pero no. Como pudo intentó llegar a su casa pero murió en las junqueras. En aquel momento se escuchó el canto de las lamias y se dice que Prudentzia se convirtió en una de ellas.

Desde entonces a las junqueras de Ondiz se les dio el nombre de Lamiako Hondartza (Playa de Lamias, en euskera) y de ahí el nombre del pueblo de Lamiako.

Localizaron la historia mitológica que data del siglo XVII y  decidieron dar a conocer esta historia mediante la creación de una representación festiva. Una fiesta que acerca al espectador a la mitología y a las tradiciones vascas, a la vez que representa el enfrentamiento entre el cristianismo y las tradiciones paganas populares vascas,  además de representar la historia de un ser mitológico -la lamia- que da nombre al barrio.

Lamiako Maskaradari buruzko bideoa

Sareetara

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