LAB apuesta por dar pasos hacia el marco propio de relaciones laborales y protección social

Garbiñe Aranburu, coordinadora general del sindicato LAB, ha asegurado hoy que, además de incrementar las luchas en negociación colectiva, su sindicato apostará por cambios políticos que garanticen condiciones laborales y de vida dignas.

La pérdida de poder adquisitivo, el aumento de los precios de los alimentos, el encarecimiento de las hipotecas, el debilitamiento de los servicios públicos, la crisis de cuidados o la vulneración del derecho a la salud laboral “se han convertido en el día a día de las y los trabajadores en los últimos meses”, a la par que “aumentan los beneficios de las grandes empresas y de los bancos y no hay políticas de redistribución de la riqueza” ha manifestado Aranburu.

A juicio de LAB la garantía para poner límites a este proceso de precarización y empobrecimiento de la vida “está siendo la capacidad de movilización de las y los trabajadores”. Por ello, LAB pretende poner sobre la mesa “medidas conceretas para mejorar las condiciones de vida de las y los trabajadores y favorecer dinámicas a favor de las mismas.”

La coordinadora general de LAB ha apuntado que “hay condiciones adecuadas para ello, entre ellas el empoderamiento de las personas trabajadoras, especialmente destacado en los sectores feminizados” en favor de un reparto “más equilibrado” de la riqueza y unas condiciones laborales “dignas”algo a lo que pretenden dar continuidad este próximo curso.

También ha hecho referencia Aranburu a la huelga general feminista que “hemos convocado junto al movimiento feminista” en pro del derecho a un cuidado digno, a distribuir y reorganizar las tareas de cuidado y a que las y los trabajadores del ámbito de los cuidados puedan realizar su trabajo con dignidad y exigir la creación del Sistema Público Comunitario de Cuidados.

Impulsar cambios políticos

Garbiñe Aranburu ha puesto de manifiesto la determinación de LAB para “impulsar cambios políticos” a través de la lucha en los centros de trabajo y en la calle y las posibilidades que ofrece el contexto político para ello, en referencia a la posibilidad de que, si se forma un nuevo Gobierno en el Estado, “el independentismo sea determinante”.

En ese contexto, LAB apuesta por aprovechar esa fuerza para “dar pasos en la construcción del Marco Vasco de Relaciones Laborales y Protección Social”, al tiempo de que se pongan también “límites” a la estatalización de la negociación colectiva y “blindarla en nuestro ámbito”, respetando el derecho de las y los trabajadores vascos a decidir aquí las condiciones laborales y de vida “sin injerencias estatales”.

La coordinadora de LAB ha recordado también las elecciones en la CAV del próximo año, y ha afirmado que las celebradas el pasado mes de mayo “han dejado claro que aunque a las y los trabajadores no se nos dé voz en el diseño de las políticas públicas, no solo tenemos voz sino también voto” y capacidad para “castigar a quienes hacen políticas a favor de la patronal y reforzar a quien sitúa las reivindaciones de los y las trabajadoras en la agenda política”.

Activar luchas en centros de trabajo y sectores

LAB segiuirá este curso llevando a la práctica “un nuevo sindicalismo que llegue a todas las trabajadoras y trabajadores. Un sindicalimso feminista que mantenga los avances realizados en los últimos años y dando pasos en el sindicalismo antirracista.

El sindicato abertzale considera un obstáculo para conseguir las mejores correlaciones de fuerzas posibles frente a la patronal  La división sindical es un obstáculo para conseguir las mejores correlaciones de fuerzas posibles frente a la patronal la división sindical, a la que se plantea hacer frente mediante “intersindicales lo más amplias posibles entre quienes coincidamos en unos objetivos mínimos”, al tiempo que darán un alcance “social” a estos conflictos, “creando alianzas con otros agentes sociales, feministas, pensionistas o jóvenes También daremos un alcance social a estos conflictos, creando alianzas con otros agentes sociales, feministas, pensionistas o jóvenes.”

LAB Aboga por dignificar los salarios para distribuir la riqueza “garantizando el poder adquisitivo, combatiendo la brecha salarial y estableciendo un salario mínimo de 1.400 euros”; defender los servicios públicos (sanidad, educación); darle “centralidad” a los cuidados defendiendo un sistema público comunitario de cuidados y la medidas de “corresponsabilidad” que deben conllevar una “mayor implicación” de los hombres en la reorganización de las tareas de cuidado y una más adecuada distribución de las mismas; el respeto de el derecho a la salud laboraly prestar atención a las medidas de prevención; la reducción de jornada, marcándose como objetivo la semana laboral de 30 horas; y dar pasos en la euskaldunización del mundo laboral ante los “ataques” que está sufriendo el euskera.

Agenda social compartida en el ámbito de la izquierda independentista

LAB, como sindicato “de clase e independentista”, quiere provocar “cambios en las políticas públicas, construir un marco vasco, tener la capacidad de decidir las condiciones de trabajo y de vida de los y las trabajadoras”.

Por ello, apuesta por “abordar ámbito de colaboración entre los agentes sindicales, sociales y políticos que defendemos la transformación social y la soberanía”.

Igualmente se plantea “cerrar la puerta a los recortes en el Estado y avanzar en los derechos sociales y en los que tenemos como pueblo, en la territorialidad y en la capacidad de decisión”

LAB plantea asimismo realizar “políticas públicas redistributivas dentro de las competencias de los Gobiernos de aquí para el impulso de políticas a favor de las y los trabajadores”, para “hacer posibles en Euskal Herria las transformaciones que no son posibles en los estados y contribuir a estructurar el marco vasco, incidiendo en la necesidad de profundizar en la soberanía”.

Para alcanzar dichos logros, Aranburu ha puesto de manifiesto la importancia de “contar con una agenda social compartida” para tratar en común cuestiones como las de unas pensiones mínimas y una pensión mínima de 1080 euros; impulsar reformas tributarias en el desarrollo de los servicios públicos o en el ámbito de los cuidados; reivindicar 1.400 euros de salario mínimo, recordando que el Parlamento vasco, tras una propuesta de EH Bildu, “instó al Gobierno a mantener una posición proactiva a favor del salario mínimo de 1.400 euros”, por lo que corresponde al Gobierno interpelar a la patronal”, algo que LAB pretende tratar con Idoia Mendia en la reunión que mantendrá con la responsable de Trabajo del Gobierno vasco.

Sareetara

Utzi erantzuna

Zure e-posta helbidea ez da argitaratuko. Beharrezko eremuak * markatuta daude