Un Urkullu “ocupado y preocupado” por la incidencia del coronavirus pide “responsabilidad y corresponsabilidad”

EJ lehendakari en funciones Iñigo Urkullu se ha mostrado “ocupado y preocupado por la incidencia de la Covid-19 y pide responsabilidad y corresponsabilidad para hacerle frente I Aventura medidas más drásticas como el “toque de queda” para hacer frente a la situación I Se queja del comportamiento social ante el coronavirus I Escasa y genérica autocrítica por la actuación gubernamental

El lehendakari en funciones del Gobierno Vasco, Iñigo Urkullu, ha analizado la actual situación del Covid-19 en la Comunidad Autónoma Vasca (CAV) en una entrada de su página de Facebook, en el que manifiesta que desde que el pasado 18 de junio se diese por concluído el período anterior, “en Euskadi contamos con un procedimiento aprobado como es el Plan Bizi Berri” por el que “venimos analizando diariamente la evolución epidemiológica y actuando en base al Plan de Vigilancia estrecha de casos y contactos”.

Urkullu recalca que “desde el comienzo de la pandemia son conocidas las recomendaciones de las autoridades sanitarias” que resume en “higiene personal, distancia física interpersonal y social, uso de la mascarilla”, remarcando la “apelación constante a la conciencia y compromiso individual y colectivo”. Esta apelación genérica y casi externa a su propio Gobierno obvia dos cuestiones modificadas por decsiones políticas dócilmente apoyadas por el ejecutico autonómico: la reducción de la distancia interpersonal de 2 a 1,5 metros  y la ridiculización primero y posterior reticencia al uso de la mascarilla.

El lehendakari recuerda que “debemos saber, asimismo, la manera en la que hemos de proceder en el caso de padecer determinados síntomas y/o en el caso de que hayamos sido diagnosticados tras las pruebas pertinentes” que no especifica—.  Afirma que “hemos sufrido, y reconocido las carencias por dificultad ante un problema generalizado, las consecuencias de ausencia de material sanitario para todo tipo de servicios esenciales. Consecuencias dramáticas. Como dramática ha sido la situación en el ámbito asistencial (hospitales, residencias, domicilios,…) y terribles las consecuencias en pérdidas de vidas humanas“, algo cuestionado en diversas ocasiones por el personal que más ha sufrido en primera línea las consecuencias del coronavirus y que, nuevamente, pretende atribuir, únicamente, a “un problema generalizado”. Y, en un plural que responsabiliza a todos por igual,  enfatiza pidiiendo “¡hacer todo lo posible por no volver a ello! ¡Todo y todos y todas!”

Urkullu reivindica que “hemos dado pasos hasta ahora en compra de material y en capacidad asistencial (…), hemos elaborado protocolos para la actividad económica, hemos facilitado protocolos para los centros educativos de cara al inicio del nuevo período lectivo; hemos promulgado Ordenes y Decretos, …“ que, a ojos de los principales actores implicados, resultan, además de insuficientes, sin haberlos acordado con los implicados en ponerlos en marcha.

Actuaciones “quirúrgicas” ante brotes “focalizados”

Después del repaso a la actuación del Gobierno Vasco, el lehendakari señala que “desde el 18 de junio, corremos el riesgo de volver a sufrir y soportar situaciones anteriores a dicha fecha”, apuntando que “venimos padeciendo brotes focalizados que han obligado a actuar quirúrgicamente en determinados municipios, siendo muchas las personas que han de estar guardando cuarentena”, a pesar de lo cual dice ser “muy conscientes de las dificultades con colectivos identificados” con los que asegura estar trabajando.

Urkullu se queja de que “existe una percepción generalizada de que, una vez que parece que podemos vivir como lo hacíamos hasta el 13 de marzo, el riesgo de pandemia “no va con nosotros” y, además, creemos, en último extremo, que con someternos a las pruebas PCR ¡ya está!”, y recuerda que “Euskadi es la Comunidad con la tasa de PCR por 1000 habitantes más elevada” del Estado español, pero no menciona las tasas de otros lugares de Europa o que fue precisamente él y su Gobierno el que aseguró que podíamos vivir sin (o muy pequeño) riesgo de contagio y hacer una vida normal.

El lehendakari en funciones manifiesta ser consciente de que “han sido decisiones difíciles las adoptadas en relación al ocio nocturno y sabemos las consecuencias de ello para muchos establecimientos hosteleros”, pero puntualiza que “la realidad es la que es y no solo en Euskadi ni en el Estado español”. No obstante,  no avanza ninguna posible medida al respecto, y solo apunta a que “seguiremos trabajando desde la Comisión de Seguimiento y analizando, en su caso, la propuesta de nuevas medidas coordinadas que profundicen en nuestros hábitos individuales y colectivos específicos. A saber, higiene personal, distanciamiento físico interpersonal y social, agrupamientos limitados, aforos y zonificación de espacios, uso de la mascarilla,…”

Urkullu también dice que llevan trabajando en el conocimiento y análisis de las decisiones que se vienen adoptando también en el ámbito internacional,  mencionando a Corea del Sur, Alemania, Austria, Francia, Dinamarca, Bélgica, Reino Unido… El lehendakari en funciones enumera toda una serie de campos en los que, a su juicio, “resulta curiosa la realidad de medidas similares o parecidas en cuanto a obligatoriedad de mascarillas, distancia de seguridad, test y pruebas, aplicaciones en el móvil, hospitales, educación, cultura y eventos deportivos, gastronomía, ocio y hostelería, teletrabajo, compra individualizada y limitada, condiciones de movilidad, viajes transfronterizos, economía…“, concluyendo que es “poca o nula la diferencia entre las medidas adoptadas”, sin ofrecer datos concretos al respecto.

Aventura el “toque de queda” como una posible medida

Al final de su escrito, Iñigo Urkullu platea que, “si acaso, la medida hoy todavía no adoptada en el estado español de manera generalizada y que sí lo es en algunos de los países citados, además de la aplicación en el móvil de alerta temprana para personas en caso de contacto o el de confinamiento de áreas específicas o la obligación para establecimientos de toma de datos de contacto de los clientes para su localización en caso de contagios, reducción del número de personas agrupadas, es el del “toque de queda” de una hora determinada de la noche a una determinada de la mañana” que, es de suponer, baraja el ejecutivo de la Comunidad Autónoma Vasca.

El lehendakari en funciones vuelve a contraponer la realidad en nuestra Comunidad Autónoma con la práctica generalizada ciudadana en otros lugares: “Tristemente, también resulta curiosa la realidad comparativa de la práctica generalizada ciudadana, individual y colectiva, de todas las medidas”. Se pregunta Urkullu “qué nos está sucediendo para, tras los continuos mensajes graves por parte de la Consejera de Salud del Gobierno y toda la información que a diario podemos ofrecer públicamente de la gravedad de la situación,, sigamos asistiendo —ridiculizando incluso todo ello en redes sociales— a la práctica de hábitos y comportamientos como si no hubiera existido el período del 13 de marzo —y anterior— al 18 de junio”, del que el lehendakari no hace ninguna especial autocrítica sobre la gestión de su Gobierno de coalición PNV-PSE.

Urkullu finaliza con un llamamiento a “hacer todo lo posible por no volver a ello, todos y todas”, para lo que pide, de manera genérica y abstracta, “responsabilidad y corresponsabilidad”.

Sareetara

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