El 76% de los contratos firmados en 2022 han sido temporales, según un estudio del sindicato ELA

El informe elaborado por el Gabinete de Estudios de ELA concluye que el limitado aumento de la contratación indefinida se ha producido, fundamentalmente, con fijos discontinuos y contratos parciales, que afectan especialmente a las mujeres.

En la presentación del informe Análisis de la Contratación en 2022, ELA ha denunciado que la nueva reforma laboral no ha conseguido abordar la precariedad del mercado laboral, sino todo lo contrario: “La precariedad sigue siendo la norma general en la contratación”, ha señalado Amaia Muñoa, secretaria general adjunta de ELA, tras analizar los datos de la contratación en 2022. “El fraude en la contratación temporal sigue siendo masivo, el 76,3% de los contratos siguen siendo temporales, y la reforma laboral, en vez de cambiarlo, está suponiendo un blanqueamiento estadístico de esa precariedad”.

Muñoa ha indicado que asistimos a “una penosa campaña de imagen” para tratar de convencernos de las “bondades” de la reforma laboral. “El supuesto gobierno progresista renunció a su compromiso de derogar la reforma laboral y aceptó el veto de la patronal y las condiciones exigidas por Bruselas a cambio de recibir los fondos europeos. Con estas bases la cosa no puede dar más de sí”.

Contratos parciales y discontinuos

Por su parte, Xabier Zabala, miembro del Gabinete de Estudios de ELA, ha expuesto los datos más destacados del informe. Junto al mencionado 76,3% de contratos temporales, Zabala ha evidenciado que “la parcialidad es otra pata de la precariedad, y afecta en especial a las mujeres. El 44% de los contratos firmados por las mujeres de Euskal Herria en 2022 fueron a tiempo parcial.”

Zabala también ha denunciado que “el 75% de los contratos temporales tuvo una duración inferior a un mes”. Respecto al principal dato que suelen exponer quienes defienden la reforma, que es el aumento de la contratación indefinida, Zabala ha explicado que “además de que la contratación temporal sigue siendo la norma, el aumento de la contratación indefinida se ha producido fundamentalmente en sus modalidades más precarias, es decir, los fijos discontinuos y los contratos indefinidos a tiempo parcial”.

El despido, fácil y barato

Pello Igeregi, responsable de Negociación Colectiva de ELA, ha denunciado que “con la reforma laboral sigue siendo fácil y barato despedir, y los despidos colectivos no requieren autorización administrativa. Quienes firmaron la última reforma laboral en la Mesa de Diálogo Social cerraron las puertas a transformar la precariedad del empleo”.

Además, Igeregi ha explicado que “tener un contrato indefinido ya no supone ninguna garantía de poder llegar a fin de mes. Las empresas han aprovechado la coyuntura para aumentar sus beneficios. Sin embargo, los salarios, de media, están perdiendo poder adquisitivo, acelerando el proceso de empobrecimiento de la clase trabajadora”.

Para hacer frente a esta situación, Igeregi ha exigido “la derogación de las reformas laborales de Zapatero y Rajoy”.

Sareetara

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